miércoles, 22 de mayo de 2013

Radiador




La refrigeración del motor y de todas las partes del vehículo que puedan calentarse se produce por la transmisión del calor a través de las superficies calientes expuestas a la atmósfera. Para mejorar la eficacia del intercambio y permitir la disipación del calor por zonas no expuestas directamente al contacto con el aire se emplean fluidos intermedios que acumulan calor rodeando las partes calientes y lo ceden a la atmósfera a través de intercambiadores apropiados denominados radiadores.
El más conocido y difundido de tales dispositivos es el radiador del líquido del circuito de refrigeración del motor; éste se compone generalmente de dos dispositivos colectores, uno de llegada y otro de envío del líquido, y de un panel radiante constituido por una serie de canales en contacto con un flujo de aire.
Los sistemas fundamentales para realizar el panel radiante son de 2 tipos:
Radiador tubular: Está constituido por numerosos tubos (generalmente de chapa de latón) que unen ambos depósitos (también de latón) y son recorridos por el agua. Los tubos pueden tener aletas individuales o estar unidos entre sí por láminas con el fin de aumentar la superficie de intercambio de calor con el aire. Las aletas son de cobre o aluminio, con gran conductibilidad térmica, o de chapa de acero estañada, y están dirigidas de manera que aumenten la turbulencia del aire, favoreciendo de este modo la transmisión del calor.
Radiadores de panal: Están constituidos por láminas con un refuerzo adecuado y soldadas entre sí de manera que formen una serie de canales recorridos por el aire; por el espacio interpuesto entre una lámina y la otra circula el líquido refrigerante. Este sistema permite una mayor eficacia de la instalación, pero su construcción es más cara. Sin embargo, los radiadores de este tipo, completamente de aluminio con las láminas unidas entre sí con pegamentos especiales (adhesivos estructurales), han dado buenos resultados y se emplean incluso en los coches de carreras por su ligereza.

Los radiadores destinados a los vehículos de serie son del tipo de tubos y tienen el panel radiante construido de aluminio, mientras que los dos depósitos colectores son de nilón 66 reforzado al 30 % de fibras de vidrio.












 

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